El pecado de ser igual pero verte diferente,
esa carga que nunca dejará de crecer en tu espalda y tu cabeza.
Sé que cuando te digo amor piensas en revolución
se que cuando prendes un cigarro piensas en un orgasmo,
cuando miras la televisión estás llorando
que mil veces pudiéndote quedar adentro para cubrirte de esa lluvia que tanto odias
saliste
brincando
a enjuagar tu alma,
a mojarte esos áridos labios
a sentir las gotas entre los dedos,
a tomar, tomar todo lo que pudieras
de esa forma tavez lluvia te diera algo de su bella tristeza
y poder reflejarla
enfrente de todos.
Ríes pero yo sé que tienes miedo.
Lloras pero yo sé que tienes náuseas.
Es tan hermoso tu cuerpo acompañado de tu cabeza
tus brazos acompñados de tus puños
tus golpes aompañados del odio,
y tiras a quien sea que esté en lo alto
porque sabes que el mundo está volteado
y los de arriba deben caer.
La misma piel pero se siente diferente.
Los mismos labios hablando de otras cosas.
Los mismos pies pero con otro rumbo.
Bendito es tu cuerpo retorcido
Con los mismos ojos mirando hacia una diferente dirección.
21 febrero, 2012
13 febrero, 2012
Desprendimiento del hipotálamo 'Feat' Maggoz.
Desliza, esas ramas tuyas, hasta mi garganta.
Sorpréndeme mirando el cielo sucio
y anhelando el cariño helado de la muerte en la montaña.
Haz que no quiera irme, que quiera seguirte, dame una tercera pierna, no me importa mucho a quien se la quites.
Pronto el arrepentimiento hará de mi una presa.
En mi mente los rostros, los ojos, las demás piernas que antes he tomado de otros para tí.
El tiempo, redentor de los pecados me ofrece la espada tierna y dulce, invitándome.
Tus dedos deslizantes por mi columna son el rastro del agua que dejó el cauce, ahora seco.
Regálame tu saliva de nuevo, para que se pueda nutrir porque, ¿qué es de el cauce sin agua?, ¿qué es de mi cuello sin tus dientes?
¿Qué sería de mis senos sin los ojos que los miran?
Nada.
Porque al final de las horas, de los roces, de los ahogamientos me queda sólo la evanescente idea de algo que se posó sobre mi frente.
Tal vez tu talón, mientras yo yacía sin fuerzas, reincorporándome al medio.
Ojalá vinieras, y me dejaras como yo te dejé. Así al menos no me pasaría las tardes allagándome el cuerpo, y las noches sin dormir frente a las cenizas azules, que con el tiempo se han hecho la mitad.
-como mis años-.
Maggoz se nombra como una de mis personas preferidas. Aquí el color de nuestros vómitos revueltos.
Sorpréndeme mirando el cielo sucio
y anhelando el cariño helado de la muerte en la montaña.
Haz que no quiera irme, que quiera seguirte, dame una tercera pierna, no me importa mucho a quien se la quites.
Pronto el arrepentimiento hará de mi una presa.
En mi mente los rostros, los ojos, las demás piernas que antes he tomado de otros para tí.
El tiempo, redentor de los pecados me ofrece la espada tierna y dulce, invitándome.
Tus dedos deslizantes por mi columna son el rastro del agua que dejó el cauce, ahora seco.
Regálame tu saliva de nuevo, para que se pueda nutrir porque, ¿qué es de el cauce sin agua?, ¿qué es de mi cuello sin tus dientes?
¿Qué sería de mis senos sin los ojos que los miran?
Nada.
Porque al final de las horas, de los roces, de los ahogamientos me queda sólo la evanescente idea de algo que se posó sobre mi frente.
Tal vez tu talón, mientras yo yacía sin fuerzas, reincorporándome al medio.
Ojalá vinieras, y me dejaras como yo te dejé. Así al menos no me pasaría las tardes allagándome el cuerpo, y las noches sin dormir frente a las cenizas azules, que con el tiempo se han hecho la mitad.
-como mis años-.
Maggoz se nombra como una de mis personas preferidas. Aquí el color de nuestros vómitos revueltos.
28 enero, 2012
'Da bus stop'.
Nunca he renegado de mi evidente mala suerte. A dios siempre le ha gustado reiterar su odio con escupitajos de ácido directos a la cara. Toda mi vida era un cúmulo de tal mala suerte que de la forma más inverosímil en cuanto daba vuelta en una esquina me esperaban los desechos fecales de algún perro para embarrarse en mis zapatos, que el lazo de mi bolso se enreda casualmente con mi cinturón, de la manera más estúpida, que podría parecer, en verdad, imposible, pero que a mí me pasa.
Es que no es extremosidad, en verdad tenía que hacer un pequeño experimento.
Fui ahí, a ese lugar que tanto odiaba, donde mi mala suerte se hacía notar en su máxima expresión: la parada del camión, naturalmente cuando iba llegando se estaba yendo el camión que estaba a punto de esperar por media hora como mínimo (si es que dios estaba ocupado en cosas que se ocupan los dioses) pero con un máximo irracional. Un día antes de este experimento me pregunté: ¿Quiere decir que todos los que esperan el camión cuando estoy yo tenemos mala suerte? ¿O de algún modo dios los recompensa a ellos por mi estupidez? llegando a la conclusión que a cambio de esperar el camión con semejante ser, se deben encontrar monedas (que yo habré perdido alguna vez) o deben de tener el día perfecto (que nunca tuve). Volviendo al tema del mentado experimento, me paré y después de los sentenciados treinta minutos y otros diez, harta de estar parada y retrasada grité: ¡Si cuando deje de gritar aparece el camión yo pago el pasaje de todos aquí!
No tengo que decir más para que sepan que dios no se olvidó de mí...
Es que no es extremosidad, en verdad tenía que hacer un pequeño experimento.
Fui ahí, a ese lugar que tanto odiaba, donde mi mala suerte se hacía notar en su máxima expresión: la parada del camión, naturalmente cuando iba llegando se estaba yendo el camión que estaba a punto de esperar por media hora como mínimo (si es que dios estaba ocupado en cosas que se ocupan los dioses) pero con un máximo irracional. Un día antes de este experimento me pregunté: ¿Quiere decir que todos los que esperan el camión cuando estoy yo tenemos mala suerte? ¿O de algún modo dios los recompensa a ellos por mi estupidez? llegando a la conclusión que a cambio de esperar el camión con semejante ser, se deben encontrar monedas (que yo habré perdido alguna vez) o deben de tener el día perfecto (que nunca tuve). Volviendo al tema del mentado experimento, me paré y después de los sentenciados treinta minutos y otros diez, harta de estar parada y retrasada grité: ¡Si cuando deje de gritar aparece el camión yo pago el pasaje de todos aquí!
No tengo que decir más para que sepan que dios no se olvidó de mí...
24 enero, 2012
La tierra.
Acostados, te veo cara a cara.
El cielo empieza en el horizonte que forma tu cabellera.
Déjame contarte de la gente que vive en tus mejillas,
que van a tener aventuras a tus labios,
los que disfrutan las corrientes de aire en tu nariz,
los que nadan en tu oreja.
Para los que un parpadeo tuyo equivale a el día y la noche,
pues su sol no es nada más que tus pupilas.
Los que han dormido en tus cejas,
los que han celebrado en tu frente,
y los que piensan que de tus lagrimales sale el río más hermoso del desierto,
y por eso danzan en tus heridas
no te quieren lastimar, simplemente quieren vivir,
vivir para seguir apreciando el perfecto acto de tus vellos saliendo en tu quijada,
de tus imperfecciones montañosas.
Todas,
todas llevan mi nombre.
21 enero, 2012
Tristezas y sinónimos encontrados.
Cuando tus mejillas se hinchan pues guardan las gotas del llanto, y ahí están formadas, unas muy calladas, otras para salir te hacen bramar, aullar, clamar, plañir!
¿Por qué no me traen compañía? aunque estén presentes me siento incesantemente solo, despoblado, vacío!
Tendré que dejar de ser tan calinoso, tan tórrido, tan canicular, tan...estuoso...
¡Un cigarro por favor!
¿Por qué no me traen compañía? aunque estén presentes me siento incesantemente solo, despoblado, vacío!
Tendré que dejar de ser tan calinoso, tan tórrido, tan canicular, tan...estuoso...
¡Un cigarro por favor!
13 enero, 2012
Vómito puro
Mi alma de almeja quiere decirlo,
el plasmatrón subgorgorea por el esofasciente,
va sub-yendo,
se infiltra por mi ocioficio.
Regurgito
Mientras mis párpalos se palpan.
'Al momento de abrir los ojos todo es escarlata'.
el plasmatrón subgorgorea por el esofasciente,
va sub-yendo,
se infiltra por mi ocioficio.
Regurgito
Mientras mis párpalos se palpan.
'Al momento de abrir los ojos todo es escarlata'.
11 enero, 2012
Para llegar arriba.
Para llegar arriba no necesitas visualizar los peldaños de un escalera,
no necesitas rezar todas las noches por una efímera salvación,
no necesitas inundar tu alcoba de llanto,
o de sangre.
Llenar tu cuerpo de llagas definitivamente no te hace llegar arriba.
El querer llegar arriba,
el no querer llegar arriba,
no te hacen llegar arriba.
¡¿Qué no te has dado cuenta?!
Para llegar arriba sólo necesitas fuego...
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